Semana Santa 2017

Cuando se realiza el balance de una Cuaresma y Semana Santa es muy complicado separar el largo trayecto del curso cofrade y la propia semana grande. No obstante, vamos a intentarlo.

Esta Semana Santa llegaba cargada de novedades y retos que más tarde hemos visto superados con creces, y precisamente debido a las dimensiones de estos retos se ha necesitado un tiempo de reflexión para realmente valorar de forma correcta todo lo sucedido.

El trabajo hasta llegar a la orilla de esta Semana Santa ha sido tremendo, pero una vez llegado el sábado de pasión todo eso poco importa porque para nosotros es nuestro día, un día cargado de sentimientos desde el comienzo del pregón que uno de nuestros componentes realiza hasta la última nota del ya tradicional concierto extraordinario. Esta vez sin duda existía una tensión añadida por lo que nos esperaba al día siguiente y eso se notaba en los ojos y gestos de todos los músicos. Una procesión larguísima, una ciudad espléndida y una hermandad que estrenaría itinerario en su Domingo de Ramos: Jerez nos esperaba. Nos esperaba como piedra de toque hacia una semana dura pero muy gratificante, y sin duda uno de esos momentos fue aquél en el que la música se apoderó de todos los corazones que presenciaban la salida de nuestro titular portado a hombros por varios de nuestros componentes. Unos inevitables recuerdos que junto a la ofrenda floral realizada a la Hermandad de Jesús Nazareno darían paso a un Martes Santo que para esta banda es algo intrínseco a su nombre. En Écija viviríamos una procesión que todos los años esperamos pero que en esta ocasión se pudo disfrutar de una forma extraordinaria. El Cristo de la Expiración y su banda demostraron que once años se quedan cortos para todos los momentos que aún nos quedan por vivir. Ya en la noche del Miércoles Santo, la banda ponía rumbo a Priego de Córdoba y poder disfrutar así de una fantástica procesión que sería la antesala de un Jueves Santo que nos dejaría momentos “de pellizco”, de esos que quedan escritos en la memoria de todos, de los que se cuentan y aun así son imposibles de explicar. Poco importaban las nueve horas que estuvimos en la calle en un recorrido cargado de gente, rincones para el recuerdo y una Catedral que hizo las delicias de todos los presentes. El aplauso final que la banda recibió por parte de la cuadrilla de costaleros del Señor de la Redención fue la guinda a una tarde para el recuerdo. En la tarde del Viernes Santo, y ya en nuestro Campo de Criptana, la banda disfrutó de su titular. Poco se puede explicar en una procesión en la que lo importante es vaciarte tras Él, la banda pone todo lo que tiene y así se demostró. Finalmente, la Semana Santa se cerró con una procesión breve pero muy bonita el sábado tras el Resucitado de Campo de Criptana, y el domingo con la Cofradía del Santo Entierro de la vecina localidad de Alcázar de San Juan, una procesión muy querida y una Hermandad ya amiga que hicieron un punto y final tremendamente satisfactorio en todos los sentidos. El lunes la banda pudo disfrutar de la traída de su patrona, la Stma. Virgen de Criptana, en un día en el que predominó el bueno tiempo que tanto se ha echado en falta durante varios años.

Así terminó esta Semana Santa, y así comienza el camino hacia la próxima. Esperemos seguir contando con el apoyo de todos ustedes.

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